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miércoles, 23 de mayo de 2012

Retos de un dia normal

Hoy inicié el día recibiendo una llamada telefónica. Funcionó como despertador. Era mi hija desde el laboratorio en el que estaba sacándose una muestra de análisis de sangre. Me iba a pedir algún dato que supongo que ya no necesitó y me colgó.
Minutos más tarde me llamaron de una de las agencias de conferencistas que me promueve. Querían saber si tenía disponible una fecha para un evento en Valle de Bravo, en el Estado de México. Sí tenía la fecha libre, lo que no tuve fue el conocimiento del tema que pedían: "Expectativas del mercado para el 2013 con base en la realidad económica y política actual a nivel global y de México".
Tengo la política de no decir "NO" a temas que no domino totalmente. Así que mi respuesta fue: "sí tengo esa fecha, pero no soy la persona indicada para impartir ese tema". No dudo que hay gente que se avienta a dar un tema que no domina, pero a mí no sólo me parece poco ético, sino que me va a complicar la vida. Requiero leer, investigar y estudiar bastante para hacer un buen trabajo (y casi no tengo tiempo disponible en este momento); pero ¿qué pasará cuando me hagan preguntas?; ¿cuándo requieran que saque opiniones de mi experiencia? Mejor, "zapatero a tus zapatos". Este puede parecer un reto simple, pero muchas veces la ambición o la necesidad económica puede tentarnos a romper nuestras propias políticas por unos pesos más.
De allí me iba a grabar un programa de televisión, pero antes de subirme al auto llegaron mi hija y esposa del laboratorio y me avisaron que mi auto tenía la llanta ponchada. Intenté cambiarla rápidamente pero dos tuercas de la llanta estaban prácticamente pegadas y no las pude retirar (además de que la cruceta que tenía disponible parecía de un paquete de juegos infantiles "mi alegría"). Pedí a mi esposa que me llevara a la televisora (que está cerca de casa). Tema de hoy: "El reto de ser papás".
Más tarde a la oficina a entrevistar a una persona que puede incorporarse a Efectividad Humana, la empresa de Desarrollo Organizacional y Capacitación que dirijo. Después de charlar con ella, a sacar pendientes de trabajo que nunca se acaban. Tratar de terminarlos es como intentar llenar de agua una cubeta llena de perforaciones. Llamadas, correos, boletos de avión, cambio de boletos, cancelación de eventos, nuevos contratos, curso virtual de cuatro a cinco de la tarde, coaching cancelado, buscar nuevas fechas, ¿viajo a Monterrey la semana que viene o hasta la otra?, pagar tarjetas de crédito, al webmaster, al facilitador que hizo el trabajo en Sonora y a la traductora; hacer cotizaciones; revisar proyectos de cambio de cultura para empresas del norte, resolver propuestas de Sud América; comprar boletos de avión a Los Ángeles para la próxima semana... ¡Ah, me falta empacar, mañana viajo!
Hace mucho que no escribo en el blog. Me hice el propósito de escribir lo más posible, pero es todo un reto... Bueno, hoy cumplí y también me sirvió un poco para sacar parte del estrés que generan tantos pendientes y proyectos de trabajo. Bueno, sigo sin empacar, me hiré a hacerlo... Buenas noches.

2 comentarios:

  1. Debemos agradecer cada día la oportunidad de vivirlo...pero deberíamos alegrarnos especialmente en los días "normales"...días que quizá pasamos quejándonos(aquí en Sonora del calor, por ejemplo) o quizá sobreviviéndolos en la rutina habitual(unos, como tú, mas ocupados que el resto)...pero que bien saben esos días cuando has tenido que vivir un día "extraordinario"...un día de esa naturaleza es extenuante...hoy recordaba con unas amigas el 5 de junio del 2009...uno de los días más difíciles que me ha tocado enfrentar...mi hermana y el bebe en su vientre se debatían entre la vida y la muerte...saliendo del hospital donde ellos se encontraban y con el peor de los diagnósticos a cuestas, me tocó ser parte de una de las persecuciones criminales más sonadas de la ciudad de Hermosillo, balas y choques por una de las principales avenidas...luego, de regreso de hacer mis vueltas "normales" de media tarde la televisión de cada habitante estaba encendida en el canal local(cosa rara) con la tragedia más grande que hemos sufrido los hermosillenses, el incendio de la guardería ABC que acabó con la vida de 49 niños...de regreso al hospital a continuar recibiendo resultados de análisis y estudios, la triste "zona de guerra" que recuerdo, personas desesperadas y angustiadas por cada pasillo esperando NO encontrar a su hijo o familiar la en la fatídica lista que parecía interminable...lo recuerdo como una pesadilla y como una victoria también...pero fue extenuante...ese, de ninguna manera, fue un día normal...porque leyendo tu blog me pongo a pensar que diferente hubiera sido tu día si tu hija en lugar de haber necesitado un dato te hubiera dado un mal resultado de sus análisis, por ejemplo...así que muchas gracias a Dios por esos retos...los retos de los días normales...

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  2. Claudia, tienes toda la razón, nuestras luchas cotidianas no son problemas, son la materia prima de la vida. En ocasiones, como dices, hay verdaderos retos, como el que platicas de Angélica y el que dolorosamente vivieron las familias de los pequeños del ABC.

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